¿Necesitas tener un control de los gastos de la familia? Quizás sea un buen momento para empezar a organizar tus ingresos y egresos haciendo un presupuesto familiar. Así podrás tener una planificación económica y, con suerte, puedas ahorrarte unos cuantos pesos.

A continuación te explicamos cómo podés organizar tu presupuesto:

Gastos diarios

Los gastos diarios representan el dinero que gastas en el transcurso de un día normal. Estos incluyen el boleto del colectivo por la mañana, el pago del peaje si te movilizas con tu auto, la compra del almuerzo, en síntesis, todo el dinero que vayas a gastar en el transcurso de tu rutina diaria normal.

Toma nota de los gastos de tu familia diarios y compara de forma semanal o mensual cuando puedas hacerlo. Quizás puedas establecer un patrón y ver cómo ahorrarte unos pesos. Por ejemplo, si todos los días compras un café camino a la oficina, quizás puedas empezar a tomarlo antes de salir en tu casa o podés hacerlo cuando llegues a la oficina. Hay gastos diarios que son considerados “gastos hormigas”. No nos damos cuenta en el momento pero nos insumen buena parte de nuestros ingresos.

Gastos mensuales

Los gastos mensuales incluyen el alquiler, los servicios públicos y el pago del préstamo o las tarjeta de crédito. Cualquier gasto semanal, como la factura del supermercado o los costos del cuota del colegio, son contados por un total mensual. Otros costos mensuales pueden incluir pagos de seguros, gastos médicos o prescripciones, y servicios tales como televisión por cable o acceso a Internet. Divide los costos mensuales en porciones semanales o quincenales para aliviar la tensión de varios pagos que vencen a la vez.

 

Gastos anuales

Estos son muy poquitos porque, por lo general, podemos parcializar todos los gastos en meses. Pero si tenés que incluirlos podrían ser, por ejemplo, ARBA o algunos impuestos municipales junto con cualquier otra cuenta que sólo tienes que pagar una vez al año.

Seguir a “raja tabla” el presupuesto

Una vez que tengas plasmados todos los gastos e incluyas todos los ingresos tendrás tu presupuesto familiar. Más allá de la importancia de la recolección de los datos, es primordial realizar un análisis de los mismos. Compara tu presupuesto mensual en el transcurso de un año y busca tendencias de gastos que deben tenerse en cuenta. El seguimiento del presupuesto te permitirá detectar costos inusuales o te da un alerta temprano de posibles déficits presupuestarios cuando aparece una factura inesperada.

Esperamos que este artículo te sea de ayuda!